Saltar al contenido
Análisis de Sangre

Antígeno Carcinoembrionario

Antígeno Carcinoembrionario
4.4 (88%) 5 votes

¿Qué es el antígeno carcinoembrionario?

El antígeno carcinoembrionario o ACE (también es posible verlo como CEA ) es un análisis de sangre para medir la cantidad de antígeno carcinoembrionario, una proteína que habitualmente se encuentra en el tejido del feto mientras se halla en el útero materno. Después del nacimiento, los niveles sanguíneos de esta proteína se vuelven muy bajos o desaparecen. Se incluye en el grupo de sustancias denominadas marcadores tumorales.

Además de este, hay varios marcador tumoriales que se analizan a partir de las analíticas de sangre. Una de ellos es el marcador ca 125 y el marcador 19.9.

Valores normales

El rango normal va de 0 a 2.5 ng/mL (de 0 a 2.5 µg/L).

Pueden tener la consideración de normales valores ligeramente más altos en personas fumadoras (de 0 a 5 ng/mL, o de 0 a 5 µg/L). Los rangos de valores normales pueden sufrir algunas variaciones de un laboratorio a otro.

¿Por qué se realiza el análisis ACE (antígeno carcinoembrionario)?

Este examen se lleva a cabo tanto para vigilar la respuesta al tratamiento como para verificar posteriormente el retorno del cáncer de colon y de otros tipos de cánceres, como el cáncer tiroideo medular, el de pulmón, mamas, páncreas, estómago, ovarios, hígado y cánceres de recto.

El médico especialista tiene la posibilidad de pedir este examen ante la presencia de síntomas de determinados tumores cancerígenos. Pese a ello, hay que partir de la base de que este análisis no es un modo preciso de diagnosticar cualquier tipo de cáncer, pero ayuda a conocer el estado de salud del paciente.

¿Qué indica un nivel de antígeno carcinoembrionario alto?

Unos valores mayores de los normales de antígeno carcinoembrionario pueden ser indicativos de:

  • Cáncer de mama
  • Cáncer de ovario
  • Cánceres del aparato reproductor y urinario
  • Cáncer de colon
  • Cáncer de pulmón
  • Cáncer de tiroides
  • Cáncer pancreático
  • Cirrosis, además de otra enfermedad hepática
  • Colecistitis
  • Tabaquismo excesivo
  • Diverticulitis
  • Infección pulmonar
  • Úlcera péptica
  • Colitis ulcerativa y otras enfermedades intestinales inflamatorias
  • Pancreatitis

Además de estas patologías, un análisis que refleje una cantidad elevada de antígeno carcinoembrionario puede deberse a las siguientes razones:

  • Un cáncer que no esté respondiendo al tratamiento
  • Un cáncer regresado aunque el tratamiento haya sido completado. También las personas con un cáncer avanzado o con un cáncer metastásico, es decir, un cáncer que se haya diseminado a otras partes del cuerpo, pueden tener niveles altos de antígeno carcinoembrionario, siempre que su cáncer original produzca esta proteína con anterioridad al tratamiento

Son muchas y muy variadas las condiciones susceptibles de cambiar los niveles de antígeno carcinoembrionario. El médico especialista es quien puede explicar los significativos resultados anormales en cada caso, al relacionarlos con los síntomas y los antecedentes clínicos del paciente.

En la medida que muchos cánceres no producen esta proteína, el nivel de antígeno carcinoembrionario puede ser normal a pesar de que se esté padeciendo un tumor cancerígeno.

Información relacionada con el antígeno carcinoembrionario

¿Qué es la cirrosis?

Se denomina cirrosis a la etapa tardía de la fibrosis (formación de cicatrices) en el hígado. Teniendo en cuenta que el hígado desempeña variadas funciones necesarias, como la eliminación de sustancias perjudiciales para el organismo con el objetivo de desintoxicarlo, la limpieza de la sangre y la producción de nutrientes vitales, se trata de una enfermedad grave. La cirrosis hepática también se puede dar por altos niveles de las enzimas del hígado GGT.

La cirrosis es la respuesta a los daños producidos en el hígado. Cuando el hígado se lesiona, este órgano trata de repararse por sí mismo, formando tejido cicatricial. Según la cirrosis va avanzando, también lo hace la formación del mencionado tejido cicatricial, dificultando el funcionamiento del hígado.

La cirrosis descompensada es el término utilizado para la descripción de las específicas complicaciones surgidas a partir de los cambios acarreados por la cirrosis y se considera una enfermedad potencialmente mortal.

En líneas generales, los daños que la cirrosis ocasiona en el hígado son irreparables. Ahora bien, un diagnóstico temprano acompañado de un óptimo tratamiento de la causa que lo produce, ayuda a limitar el daño ocasional y hasta a revertirse en un pequeño porcentaje de los casos.

¿Cuáles son los síntomas de la cirrosis?

Lo común es que la cirrosis no presente síntomas hasta que las lesiones hepáticas sean considerables. Cuando presenta signos y síntomas, suelen incluir:

  • Cansancio continuo
  • Aparición de hemorragias frecuentes
  • Propensión a sufrir hematomas
  • Picazón molesta en la piel
  • Náuseas
  • Falta de apetito
  • Ictericia (decoloración amarilla en piel y ojos)
  • Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen)
  • Pérdida notable de peso
  • Hinchazón en las piernas
  • Atrofia de los testículos en hombres
  • Macromastia o aumento de senos en hombres
  • Enrojecimiento de las palmas de las manos
  • Encefalopatía hepática (estado de somnolencia, dificultad en el habla y confusión)
  • Aparición en la piel de vasos sanguíneos en forma de arañas

¿Cuáles son las causas de la cirrosis?

El abanico de afecciones y enfermedades que pueden dañar el hígado, provocando cirrosis, es amplio. Entre las causas más comunes se encuentran:

  • Abuso crónico de las bebidas alcohólicas
  • Hepatitis viral crónica (hepatitis B y hepatitis C). Esta enfermedad puede ser causada por bajos niveles del ácido úrico. Por lo que puedes saber más sobre este elemento en este artículo.
  • Acumulación de grasa en el hígado o enfermedad por hígado graso no alcohólico. El colesterol es una de las grasas que se acumulan en el hígado. En esta web puedes aprender más acerca de este tipo de lípidos o triglicéridos.

Otras causas de cirrosis pueden ser:

  • Hemocromatosis o acumulación de hierro en el organismo. La proteína que se encarga de almacenar el hierro es la ferritinina.
  • Enfermedad de Wilson o acumulación de cobre en el hígado
  • Fibrosis quística
  • Atresia biliar o vías biliares mal formadas
  • Síndrome de Alagille o trastorno genético digestivo
  • Galactosemia o enfermedad de almacenamiento de glucógeno. La galactosemia se trata de una enfermedad hereditaria que provoca insuficiencia enzimática e impide utilizar el azúcar, provocando así una acumulación produciendo lesiones en el hígado y sistema nervioso central. Si quieres, puedes obtener más información de la glucosa.
  • Esquistosomiasis entre otras infecciones
  • Metotrexato entre otros medicamentos
  • Colangitis esclesorante primaria o endurecimiento y cicatrización de las vías biliares
  • Cirrosis biliar primaria o destrucción de las vías biliares
  • Hepatitis autoinmunitaria

Aparte de toda la información sobre el antígeno carcinoembrionario, quizás te interese:

Angiografía pulmonar. Un examen imagenológico que utiliza tanto rayos X como un colorante especial que permite ver el interior de las arterias. Durante el procedimiento, que se realiza en un hospital, se vigilan el pulso, la presión arterial y la respiración.

Cáncer. Nombre que reciben un conjunto de enfermedades relacionadas. En cualquiera de los tipos de cáncer, algunas de las células del cuerpo comienzan a dividirse sin que puedan detenerse, diseminándose en los tejidos del derredor.

Colecistitis aguda. Inflamación e infección de la vesícula biliar que causa un dolor abdominal intenso y que se produce como consecuencia de que la bilis queda atrapada en la vesícula biliar. Ciertas personas cuentan con mayor propensión a sufrir cálculos biliares. Uno de los pigmentos que forman la bilis es la bilirrubina, y esta proviene de la hemoglobina de los glóbulos rojos. Aprende más sobre la bilirrubina aquí.

Transaminasas. Son enzimas almacenadas en los músculos, en el cerebro, en el corazón y sobre todo en el hígado. Si quieres saber más acerca de ellas, puedes hacerlo en esta página. Los tipos de estas enzimas más importantes de la sangre son las GPT o las enzimas GOT.

Posts que deberían de interesarte:

Video sobre el Antígeno Carcinoembrionario

DMCA.com Protection Status

 

Autor: María Rodríguez

error: Content is protected !!