Saltar al contenido
Análisis de Sangre

Blastos

blastos
Blastos
4.4 (88.57%) 7 votes

¿Qué son los Blastos?

Fruto de la renovación constante a la que se ve sometido el organismo humano, la médula ósea es el órgano que alberga una serie de células aún no desarrolladas en su totalidad, inmaduras e incapaces de cumplir la función para ellas preservada en el organismo. Unas células indeterminadas llamadas blastos.

 

Sobre la cantidad de Blastos en sangre

En un ser humano sano, hasta el cinco por ciento de las células contenidas en su médula ósea son blastos. A veces, existe un porcentaje mayor de blastos, que se reflejará en una prueba adicional y que podría estar indicándonos la existencia de un padecimiento o trastorno que afecta a la sangre y a los huesos.

Un porcentaje más elevado de lo normal de las células blásticas en el interior de la médula ósea puede estar referido a la existencia de un problema como la leucemia, uno de los cánceres más comunes y que se relaciona con la sangre. Una patología que pueden indicar los mielecitos, células que, por lo general, se encuentran en la médula ósea.

¿Qué tipo de enfermedades se detectan con la medición de Blastos?

El “Síndrome Mieloplástico” únicamente puede ser detectado a través de un conteo de blastos en sangre o en la médula espinal. La Anemia Refractaria con exceso de blastos representa muy pocas cantidades de plaquetas y glóbulos rojos como regla general, así como un conteo de blastos muy bajo.

La presencia de blastos en sangre significa que la medula espinal tiene problemas, ya que es allí donde se encuentran estas células en estado primitivo. Cuando la mencionada presencia de blastos lleva además aparejada cambios en la forma, en el tamaño y en determinadas características especiales de las células, puede que se traduzca en padecimiento de leucemia. Un diagnóstico preciso requiere un completo recuento sanguíneo.

Así, es importante conocer los riesgos de unos niveles inadecuados de blastos para que el profesional médico haga un diagnóstico completo de la situación y proporcionar un tratamientos al paciente que elimine las posibilidades de padecer un cáncer o, también podría darse el caso, padecer leucemia e, incluso, otra enfermedad crónica. Por ello, será esencial detectar los síntomas en el menor tiempo posible.

Transformación de los Blastos en el organismo

El proceso regenerador del organismo tiene en los blastos a uno de sus principales protagonistas. El papel que los blastos desempeñan tiene que ver con, una vez madurados en la médula espinal, recibir la correspondiente información celular, determinándose y comenzando a cumplir su específica función.

En virtud de ello, pueden transformarse en glóbulos blancos, que atacarán y destruirán virus o en glóbulos rojos, encargados de llevar el oxígeno por todo el cuerpo, mientras liberan dióxido de carbono, exhalado por los pulmones.

 

Cómo afectan los niveles altos de Blastos en nuestro cuerpo

Un nivel alto de blastos en sangre puede corresponder a una anemia o leucemia, siendo el tratamiento de la segunda mucho más complicado, dado que esta enfermedad implica ausencia de renovación de aquellas células que la componen y porcentaje elevado de células indeterminadas que impiden que el organismo funcione adecuadamente.

Información relacionada con los Blastos

Leucemia mieloide aguda: El cáncer de sangre

La leucemia mieloide aguda (LMA), conocida también como cáncer de sangre, es una enfermedad por la que la médula ósea produce anormalmente mieloblastos, es decir, un tipo de glóbulo blanco que se caracteriza por su inmadurez.

La hematopoyesis o el proceso por el que las células sanguíneas se forman, se desarrollan y maduran, permite a las células precursoras madurar con normalidad hasta convertirse en células sanguíneas. En el caso de los pacientes de leucemia mieloide aguda se produce un paro madurativo, propiciando la acumulación de precursores sanguíneos del género mieloide en la médula ósea.

A lo que nos estamos refiriendo es concretamente a los blastos o mieloblastos. Este proceso imposibilita la formación de células sanguíneas funcionales del tipo de los glóbulos blancos, los rojos y las plaquetas.

Es entonces cuando se produce el reemplazo de células maduras y funcionales, por otras células anormales, lo que lleva consigo una disminución de defensas frente a eventuales infecciones. Un hemograma será suficiente para detectar tales alteraciones sanguíneas.

La leucemia mieloide aguda lleva aparejada una muy rápida y repentina transformación manifestada en una veloz producción de gran cantidad de glóbulos blancos, la mayoría de los cuales adolecen de una notable inmadurez. Esta situación es susceptible de amenazar la vida del paciente y su tratamiento ha de abordarse de manera inmediata.

La enfermedad resulta de los cambios o mutaciones que se adquieren en el material genético o ADN de una célula de la médula ósea que se esté desarrollando. Cada vez que una célula de la médula ósea es transformada en una célula leucémica, da lugar a once mil millones de células e incluso más. Dichas células reciben el nombre de “blastos leucémicos” y su funcionamiento es anormal. Pese a ello, a la hora de crecer y sobrevivir son mejores que las células normales.

Que existan blastos leucémicos equivale a decir que la producción de células normales no podrá llevarse a cabo. El resultado es que cuando se diagnostica la enfermedad, la cantidad de glóbulos blancos, de glóbulos rojos y de plaquetas, es decir de células sanguíneas sanas, habitualmente es menor de lo normal.

Aparte de toda la información sobre los Blastos, quizás te interese:

Los Mastocitos son partes de un grupo de células denominadas leucocitos, los cuales no son otra cosa que glóbulos blancos de la sangre que se encuentran en el plasma sanguíneo junto con los rojos y los eritrocitos. Las funciones que los mastocitos comprenden son inmunológicas, al ser integrantes de un sistema de alerta temprana.

Neutrófilos: son un tipo de glóbulos blancos tan común como abundante, que llega a representar el 70% de los leucocitos en sangre. Su misión es la defensa del organismo frente a infecciones micóticas y bacterianas. Cuando estas últimas se producen, los neutrófilos o agentes de defensa llegan de forma inmediata, plantándoles cara.

Los Eosinófilos son otro tipo de glóbulos blancos que intervienen en la composición del sistema inmunológico, encargados de luchar contra las enfermedades de origen parasitario. Se trata de leucocitos de tipo granulocito, dado que su citoplasma es poseedor de gránulos de gran tamaño.

Monocitos: son el tipo de células blancas más grandes de todas las presentes en la sangre que se forman en la médula ósea. De estas células depende el buen funcionamiento del sistema inmune.

Con todo lo expuesto anteriormente, los pacientes pendientes de conocer los resultados de este tipo de pruebas diagnósticas, deberán observar sus síntomas y seguir el tratamiento médico con la mayor perseverancia posible para evitar enfermedades como el cáncer, la leucemia u otro tipo de enfermedad crónica.

Posts que podrían interesarte sobre los análisis de sangre:

Video sobre los Blastos

 

Fuentes y Referencias

DMCA.com Protection Status

 

Autor: María Rodríguez

error: Content is protected !!