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Análisis de Sangre

Hematíes

Hematíes
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¿Qué son los hematíes?

Los hematíes o eritrocitos, que también se denominan comúnmente glóbulos rojos, son las células más importantes de cuantas se encuentran en nuestro organismo, ocupando un lugar primordial entre todas aquellas células o sustancias de índole variada que conforman el torrente sanguíneo, por el que viajan con el objetivo de llegar a los órganos y tejidos de nuestro cuerpo.

¿Cuál es su función principal?

La principal función de los hematíes es la de transportar hemoglobina, la cual lleva el oxígeno de los pulmones a los tejidos. Cuando se encuentra libre en el plasma de los seres humanos, en torno a un 3% se escapa a través de la membrana capilar a los espacios tisulares o bien por la membrana glomerular del riñón, al filtrado glomerular, siempre que la sangre pasa a través de los capilares.

Valores recomendados de hematíes en sangre

La cantidad de hematíes circulantes en sangre difiere algo entre hombres y mujeres, siendo el promedio para los primeros de 5 a 6.5 millones de hematíes por milímetro cúbico y para las segundas de 4 a 5.5 millones de hematíes por milímetro cúbico.

¿Qué ocurre con los niveles altos de hematíes?

La policitemia es una condición médica asociada a los hematíes altos en sangre. Cuando una persona padece esa condición, su recuento de hemoglobina y de glóbulos rojos está por encima de los valores normales. La hemoglobina se mide mediante una medida de concentración en un determinado número de glóbulos rojos. También con otra prueba que analiza la presencia de esta proteína en un solo glóbulo rojo. Además, el volumen medio de estas células rojas también se puede medir mediante el análisis vcm.

Son diversos los factores que pueden ocasionar hematíes altos, partiendo de una alteración genética hasta llegar a una enfermedad respiratoria crónica, las cuales pueden disparar los niveles de hematíes circulantes en la sangre, lo que conlleva indiscutibles riesgos a nivel de salud, como la posibilidad de sufrir una trombosis.

Otras causas que pueden dar lugar a encontrar hematíes altos como consecuencia de un análisis de sangre son: consumo prolongado de esteroides anabólicos, padecimiento de una cardiopatía congénita, intoxicación por monóxido de carbono, dopaje con eritropoyetina, deshidratación, insuficiencia cardíaca crónica, cáncer o trasplante de riñón, hemoglobinopatía, vivir en altitudes elevadas con baja concentración de oxígeno, fumar y las enfermedades respiratorias y pulmonares en general.

¿Qué son los hematíes en la sangre bajos?

Un recuento que dé como resultado hematíes bajos, suele ser la consecuencia de una alimentación insana, con un déficit de vitaminas y minerales, así como el efecto de ciertas enfermedades entre las que se encuentran la anemia, las insuficiencias renales y el cáncer.

Es habitual que las mujeres presenten niveles de hematíes bajos en etapas de embarazo o cuando padezcan hemorragias, igual que sucede con los pacientes que reciben tratamientos de quimioterapia que incluyen la administración de medicamentos como el Valproato de sodio o la Clozapina, caracterizados por disminuir la cantidad de células rojas en sangre.

No obstante, sea cual sea la causa de una cantidad de glóbulos rojos bajos debe ser analizada por el personal médico para evitar casos graves de anemia u otras enfermedades relacionadas.

Información relacionada con los hematíes

Los hematíes o glóbulos rojos, esos discos con forma aplanada que contienen en su interior hemoglobina, sustancia altamente rica en hierro, y que transportan oxígeno, tienen lecturas muy diferentes en relación a los datos que arrojen su recuento.

El promedio de vida de los hematíes en sangre oscila en torno a los 90-120 días y una vez muertos, son desechados por medio del bazo y del hígado. Para formar los glóbulos rojos, la médula ósea precisa hierro, ácido fólico, vitamina B6 y vitamina B12, entre otros elementos, por lo que una dieta que incluya alimentos ricos en estos nutrientes es básica para lograr un nivel óptimo de hematíes en sangre.

Hematíes en la orina: síntomas, causas y tratamientos

Se denomina hematuria a la condición referida a la presencia de sangre en la orina. Cuando la sangre es visible en la orina, o sea, presenta un tono rosáceo, recibe el nombre de hematuria macroscópica.

A veces la sangre no resulta visible a simple vista por lo que hay que observarla a nivel microscópico. Es lo que se conoce como hematuria microscópica. En realidad se trata de una condición de salud asintomática, a menos que un exceso de sangre acumulada en la vejiga termine por formar coágulos.

Los hematíes en la orina son debidos a la menstruación, a la prolongada actividad sexual, al intenso ejercicio físico o como consecuencia de infecciones del tracto urinario, de traumas o de infecciones virales.

Las causas mencionadas no son serias. Sin embargo, existen otras de mayor gravedad que también pueden derivar en hematuria como por ejemplo el cáncer de vejiga, el de riñón, la inflamación del riñón o de la próstata, así como trastornos de coagulación.

A día de hoy no existe ningún tratamiento para los hematíes en orina, pues la postura a adoptar es la lucha contra el padecimiento subyacente, lo que incluye la ingesta de antibióticos cuando la patología se deba a una infección.

Aparte de toda la información sobre los hematíes, quizás te interese:

Glóbulos blancos o leucocitos. Constituyen la defensa del organismo contra las infecciones y las sustancias ajenas que pudieran acceder a él. Para que puedan defender el cuerpo como es debido se necesita un número suficiente de leucocitos que puedan dar una respuesta adecuada, llegar al sitio preciso y destruir las sustancias perjudiciales y los microorganismos.

Plaquetas o trombocitos. Pequeños fragmentos de células sanguíneas cuya misión es la formación de coágulos que sirvan de ayuda para sanar las heridas y prevenir el sangrado, evitando las hemorragias cuando se produce el corte o la ruptura de un vaso sanguíneo. Los problemas se derivan de tener pocas o excesivas plaquetas así como de que los trombocitos no cumplan adecuadamente su función.

Médula ósea. Tejido esponjoso que se halla en el interior de determinados huesos del cuerpo como las crestas ilíacas o hueso de la cadera, los huesos del cráneo o el esternón. Coloquialmente recibe el nombre de tuétano y a menudo se confunde con la médula espinal, si bien sus funciones nada tienen que ver. La médula ósea está íntimamente ligada con los glóbulos rojos dado que los forma a partir de hierro, ácido fólico y otras sustancias.

Otros componentes de los glóbulos rojos que te deberían interesar:

Video sobre los Hematíes

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Autor: María Rodríguez

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